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Love index: talento, innovación y marca

[aio_quote quote=»El marketing es el arte de la diferenciación significativa» author=»John Lederer«]

¿Qué es “Love Index”? ¿Innovación, moda, tendencia, futuro, engagement?

El “Love Index”, creado por Fjord y Accenture, no sólo mide el compromiso de las personas con los servicios, también identifica la relación de una persona con un servicio y destaca las oportunidades de acción para que las marcas realicen mejoras, y con ello con todo lo que representa los equipos de trabajo que soportan estas estrategias.

Conseguir que esto ocurra es un hecho casual, supone un esfuerzo permanente hacia la consecución de un objetivo colectivo, lo cual implica un alto grado de integración de la disposición física, emocional e intelectual de los equipos sobre lo que desean conseguir, sea a beneficio propio o común y trasladable al mercado.

Love Index, que es un sistema de medida para evaluar el rendimiento de las marcas en cualquier sector y en cualquier mercado. El índice permite identificar las marcas que enamoran más a los consumidores y lo que estas pueden hacer para mejorar ese sentimiento. Un sistema muy similar a sistemas de evaluación del engagement corporativo de sus equipos.

Se basa en cinco características que utilizan los consumidores para describir y evaluar sus experiencias con las marcas. La gente rara vez se considera a sí misma como “leal” a una marca o servicio.

Resultado de este estudio, determinamos el amor y la afinidad de la experiencia de marca se pueden clasificar en cinco aspectos claves, a saber:

  1. Divertidas
  2. Relevantes
  3. Atractivas
  4. Sociales
  5. Útiles

A partir de aquí, se pueden clasificar y ponderar para determinar un “Índice general de amor”. Esto ayuda a determinar dónde las marcas están teniendo éxito y donde se están quedando atrás.

Entre los hallazgos más relevantes del estudio realizado por Accenture, experiencias de usuario con las marcas existentes.

Independientemente de la geografía, cada industria tiene su propia forma distinta, que representa las dimensiones que la gente adora más para las marcas de esta categoría.

Cuando una compañía, cambia la forma de entender la industria, como podría ser el caso de Tesla, por definición el valor de los atributos de marca se convertiría en el principal disruptor de la industria y líder potencial, una redefinición de las expectativas de los clientes potenciales sobre lo que debería de ser la industria.

Según el informe, las más queridas son Netflix, Apple, Google, Microsoft y YouTube, todas ellas relacionadas con el mundo TIC y digital, superando a las “marcas analógicas”.

Esto demuestra el papel que la tecnología juega en nuestras vidas y demuestra que, para seguir siendo relevantes, las marcas deben desarrollar y conducir una estrategia digital, aunque no sean tradicionalmente marcas digitales.

Y finalmente, no podemos hablar de resultados sin mencionar el ganador general, la marca más querida del mundo: Netflix. El servicio de streaming ha irrumpido completamente la visualización de televisión, la narración de cuentos y la cultura pop en general, por lo tanto elevando las expectativas de la gente para cada otro producto y servicio que utilizan.

Organizaciones y personas comprometidas con su organización hacen de la marca algo excepcional, innovadora y disruptiva. Estos equipos tienen características muy específicas:

  • Sienten como propios los objetivos de la organización.
  • Apoyan e instrumenta decisiones comprometido por completo con el logro de objetivos comunes.
  • Se anticipan y superan obstáculos que interfieran con el logro de los objetivos de la organización.
  • Controlan y ejecutan los compromisos adquiridos.

El “Love Index”, es una extensión más que no sólo mide el compromiso de las personas con los servicios, sino que también identifica la relación de una persona con un servicio y pone en evidencia el compromiso corporativo.

 

 

digital

Alfabetización digital vs transformación digital

[aio_quote quote=»Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida» author=»Woody Allen»]

La digitalización está transformando la sociedad generando nuevos retos y oportunidades de negocio.

A penas han pasado 20 años desde que las primeras empresas comenzaron a usar Internet.

Y aunque parezca mentira estamos tan sólo en el principio del camino. La transformación digital no es un tema tecnológico sino una cuestión estrategia y cultura organizativa.

No existen mundos separados, el mundo analógico y el mundo digital. Ambos se entretejen y se cruzan, se superponen y mezclan hasta conformar una sola realidad. El auténtico desafío digital exige a las organizaciones el desarrollo de una nueva cultura corporativa soportada sobre una nueva forma de hacer, una nueva forma de pensar, sobre un conjunto de nuevas competencias digitales reales y eficientes. El mundo ha cambiado y la adaptación al nuevo contexto va a marcar el futuro de las personas y las organizaciones.

La transformación digital es una responsabilidad compartida, pero es sobre todo responsabilidad de los equipos Directivos adquirir un fuerte compromiso a la hora de impulsar el desarrollo interno de la cultura digital y de estas competencias necesarias que para que la transformación sea una realidad.

 

El problema de la alfabetización digital

Según el Ministerio de Educación y Cultura, la competencia digital (CD) es aquella que implica el uso creativo, crítico y seguro de las tecnologías de la información y la comunicación para alcanzar los objetivos relacionados con el trabajo, la empleabilidad, el aprendizaje, el uso del tiempo libre, la inclusión y participación en la sociedad.

Requiere de conocimientos relacionados con el lenguaje específico básico: textual, numérico, icónico, visual, gráfico y sonoro, así como sus pautas de decodificación y transferencia. Esto conlleva el conocimiento de las principales aplicaciones informáticas. Supone también el acceso a las fuentes y el procesamiento de la información; y el conocimiento de los derechos y las libertades que asisten a las personas en el mundo digital.

La persona ha de ser capaz de hacer un uso habitual de los recursos tecnológicos disponibles con el fin de resolver los problemas reales de un modo eficiente, así como evaluar y seleccionar nuevas fuentes de información e innovaciones tecnológicas, a medida que van apareciendo, en función de su utilidad para acometer tareas u objetivos específicos

Lo global se ha convertido en habitual y cercano. Ya nadie cuestiona un mundo global, ese mundo está aquí. Todo está conectado superando la realidad a la ficción. Con el desarrollo de la tecnología y las comunicaciones todo se ha hecho más accesible.

El mundo digital abre una brecha entre la realidad de hace unos años y la realidad actual. Un auténtico mundo de oportunidades, El mundo digital ha acercado lo distante, mezclado lo diverso y hecho visible la globalización.

 

Competencias digitales y supervivencia

Cualquier persona en cualquier parte del mundo, actuando desde un entorno local es visible al mundo, 24 horas, 365 días. Es un auténtica revolución en la forma de entender el mundo, las relaciones personales, sociales, económicas y como no puede ser de otra forma, las profesionales.

Lo que es una gran oportunidad, es quizá, el mayor escollo para una población con un grado de digitalización, en muchos casos próximo al analfabetismo de hace años. Sin una adaptación a este entorno, el grado de manejo de la realidad global, digital y real empieza a ser un escollo en el desarrollo profesional.

Cualquier persona ofrecer un servicio o un producto desde cualquier parte del mundo. El nuevo espacio de trabajo es un lugar global y conectado que necesita profesionales que dominen un conjunto de nuevas competencias caracterizadas por su carácter digital como el aprendizaje continuo, las competencias colaborativas, la comunicación digital, el liderazgo distribuido y la gestión de redes y comunidades.

Se requiere una reflexión profunda sobre cuál es nuestro foco para entender esta nueva realidad, y esto se observa en cómo las grandes compañías del mundo entienden esta nueva realidad (http://www-05.ibm.com/employment/uk-en/graduates.html?=startyourjourney).

Se hace imprescindible desarrollar competencias que forman parte de los nuevos esquemas de trabajo y colaboración entre profesionales y empresas. Digitalización y globalidad hacen también referencia a un nuevo cambio en los valores y cultura; en una nueva forma de entenderse y hacerse entender.

Es muy complejo entender esta nueva revolución hacia donde nos lleva, pero entiendo que es clave desarrollar cuatro competencias clave o aspectos que toman un peso fundamental en la adaptación de nuestras organizaciones o profesionales a esta nueva forma de hacer, a saber:

  1. Competencias digitales:instrumentar el aprendizaje de las herramientas que hacen posible una relación laboral o de colaboración. Sin el conocimiento específico de herramientas habituales el proceso de comunicación se rompe. ¿Qué necesitamos para comunicarnos? Conocer y dominar herramientas tan básicas como el email y todas las utilidades que rodean a un sistema de correo electrónico, gestión de agendas, saber convocar reuniones, establecer una conferencia desde un PC o cualquier otro periférico, saber enviar o compartir documentos, etc. Ciertamente se requiere un esfuerzo importante por concretar qué conocimientos vinculados con las herramientas de productividad habitual hay que dominar.
  2. Comunicación digital:es fundamental dominar esta nueva forma de relación. No tienen los mismos códigos ni la misma naturaleza la forma de comunicarse y establecer relaciones efectivas. En un mundo global, se hace imprescindible tener un conocimiento claro, no solo de herramientas de comunicación, sino de códigos de comunicación culturales. Comunicarse con cualquier país de LATAM en sí mismo es diferente y no tiene nada que ver con la relación con Alemania, Suecia o EE.UU. Es fundamental tener presente que no es lo que dices, sino cómo lo dices.
  3. Idioma:la globalidad no deja de ser una realidad aplastante, el idioma, fundamentalmente la capacidad de comunicarse con un nivel conversacional alto es determinante. No se aleja de lo que nos pasa habitualmente, la diferencia es que las oportunidades y los mercados a los que accedemos son “infinitos” en relación a la forma de operar tradicional.
  4. Competencia colaborativa:la capacidad de establecer relaciones eficientes es algo más compleja cuando se trabaja a nivel global y con equipos multiculturales, con distintos horarios, distintas culturas y diferentes formas de entender una misma realidad. La capacidad colaborativa es determinante para conseguir objetivos. Es un auténtico aprendizaje de valor para cualquier persona que trabaje con equipos deslocalizados.

Estos cuatro aspectos, que de cada uno se puede hacer un desarrollo exhaustivo y profundo, cuestión que no pretendo, pienso que desde la experiencia son determinantes para transformar equipos de trabajo.

Obviamente, que un profesional tiene que tener y ser capaz de desarrollar con un nivel de excelencia máxima su profesión, pero no es menos cierto que el mundo digital puede amplificar esas capacidades o simplemente hacerte desaparecer del mercado.

La velocidad vinculada al desarrollo tecnológico del planeta, para lo bueno y para lo malo está transformando la forma de operar en cualquier ámbito. En estos momentos un equipo de cirujanos puede estar operando a miles de kilómetros gracias a la tecnología. Lo que hace años parecía ficción, se ha quedado en una mera anécdota.

 

 

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El cambio de hábitos, tecnología e inteligencia artificial

[aio_quote quote=»La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica» author=»Aristóteles»]

Para cambiar la conducta y poder crear nuevos hábitos o modificar conductas lo mejor es entender cómo funciona el cerebro en este aspecto. Para el cerebro, los procesos de automatización o hábitos son los que optimizan la productividad y la eficiencia.

Un comportamiento se convierte en un hábito en el momento que existe una comprensión, automatización e interiorización de micro conductas que componen comportamientos, de tal forma que en este proceso se convierte la complejidad en un repertorio de nuestra conducta. No tenemos que pensar para ejecutar determinadas tareas, son automáticas.

Cuando una persona acomete un nuevo aprendizaje o conducta de algo nuevo, es normal que no sepa por dónde hay que empezar o cual es la secuencia de máxima eficiencia.

La distracción de nuestros sentidos influye en la capacidad de aprendizaje. La focalización y concentración en los procesos de aprendizaje refuerzan la autoeficacia personal y en la mejora de la percepción personal.

En un mundo en donde la tecnología forma parte de nuestra vida, el uso que se haga de ella será determinante a la hora de mejorar nuestros hábitos.

La tecnología es una aliada de la eficiencia y no tiene por qué ser nuestra enemiga. Depende del uso que haga de ella el resultado será uno u otro. En nuestras manos está la decisión de convertirlas en nuestro aliado.

El arte de cambiar un hábito o rutina

Todo cambio de hábitos o rutinas, conllevan asociados cambios en los repertorios de respuestas y una reestructuración “mental”de los procesos de ejecución.

Generalmente una persona ante un desafío o cambio en su forma de actuar, puede querer cambiar y no saber cómo; puede querer y no poder; puede no querer y potencialmente ser capaz de cambiar o simplemente puede no querer cambiar ni saber cómo.

Lo importante, es ser consciente de las limitaciones y tener la firmeza de querer cambiar. Es a partir de ese momento cuando las limitaciones empiezan a desaparecer, especialmente si sabes las cosas que tienes que hacer para conseguir tus objetivos. ¿Cuántas veces en tu vida has pensado que era imposible y lo has conseguido?

Las limitaciones en el cambio están en nosotros mismos: la pereza, el qué dirán, el miedo al fracaso, la falta de preparación, la negatividad, etc.

Para cambiar es importante visualizar que es fundamental:

  1. Identificar qué quieres cambiar.
  2. Definir qué pasos tienes que dar para conseguirlo: las metas u objetivos.
  3. Ser capaz de medir el grado de consecución de tus metras o logros.
  4. Ser constante y tener determinación.
  5. No conseguir metas y objetivos forma parte del proceso de cambio
  6. Reforzar el éxito.
  7. Siempre mantener una actitud positiva y proactiva orientada al resultado.

Reconocer qué hábitos tengo que adquirir o cambiar porque me pueden estar perjudicando es el primer paso para cambiar.

Es muy importante tener la posibilidad de visualizarlos y la mejor forma para esto es identificarlos y escribirlos por pocos que sean, incluso si estamos hablando de un único objetivo.

Aunque obvio, es fundamental definir objetivos alcanzables, tener paciencia y ser constante. Focalizar la atención en un solo asunto hasta finalizarlo, ese debe ser uno de nuestros caballos de batalla. Saber focalizar para mejorar resultados.

Para cambiar los hábitos, es fundamental empezar a reprogramar nuestro comportamiento para actuar acorde a los condicionantes. Desaprender para aprender.

Una vez tomada la decisión de que quiero cambiar, lo importante es la acción, no buscar excusas, problemas o cualquier tipo de justificación que aplace la decisión de la acción.

La única forma de lograr incorporar un hábito a nuestra vida es repetir la acción tantas veces hasta que se vuelva automática, hasta interiorizarla dentro del repertorio de conductas habituales y automáticas y para esto se requiere de constancia y determinación.

Tecnología, IA y cambio de conducta

La evolución y el desarrollo de la tecnología supone para todos un mayor acceso a la información y un acelerador social y de cambio individual. La tecnología puede ayudarnos a medir, dar seguimiento de la evolución de nuestros resultados y a reforzar la conducta, hayas o no conseguido los resultados que esperado te ayudará a y crear conductas positivas alrededor del esfuerzoque estás haciendo.

La mejor forma para saber si estamos avanzando es registrándolo mediante tablas de datos y/o gráficos, porque además podremos recordar todo lo que hemos hecho a lo largo del tiempo y nos ayudará a analizar la evolución de la ejecución y los resultados.

La tecnología y la inteligencia artificial cada vez están más presentes en nuestra vida, Con ella pretende que software conasistentes virtuales puedan dar feedback de nuestro comportamiento, de responder aún más rápido y darnos señales de cual nuestra situación conectados a la nube, esa gran caja negra que está cambiando nuestra forma de entender la realidad.

Apoyados en estos procesos, existen muchas aplicaciones que nos pueden ayudar a cambiar ofreciendo recordatorios y creando recompensas a través de nuestro Smartphone. Un ejemplo de estas utilidades son aplicaciones como HabitBull, Habits Traker, My Goals, Habit Tracker, Goal Traker & Habit List, entre otras, que te ayudan a objetivar y monitorizar la acción, con recordatorios y sistemas de incentivo y recompensa que favorecen un acompañamiento en el esfuerzo de cambiar los repertorios de comportamiento.

Un hábito consiste en un proceso automático que sigue una secuencia relativamente simple, que son muy simples pero totalmente poderosos:

  1. Primero aparece una señal que identifica el cerebro como un proceso automático que toca usar en ese momento.
  2. El segundo paso es la rutina, que puede ser física, mental o emocional y que es la acción, comportamiento o conducta resultado.
  3. Y en tercer lugar, está el reconocimiento o recompensa, que hará que el cerebro entienda que este comportamiento deberá ser recordado en el futuro para poder repetirlo.

Usualmente la señal que dispara los procesos automáticos o hábitos y la recompensa se entrelazan para crear un sentido de anticipación y anhelo de la actividad que se usa en la rutina. Es por esto que muchos hábitos no deseables son tan difíciles de romper, porque el cerebro siempre va a funcionar de la misma manera y no hay forma de escapar este bucle vicioso.

Los humanos tendemos a maximizar las acciones positivas que realizamos y a minimizar las negativas. Por ello, reforzar y celebrar los logros es fundamental para mejorar la autoeficacia y el autoconcepto. Aunque no lo parezca es importante, necesitas una recompensa positiva para volver a hacerlo.

 

 

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Machine learning: prediciendo el futuro

Cada vez más se escucha hablar del término Machine Learning y son muchas las organizaciones interesadas en saber ¿qué es y para que puede ser de utilidad?

El Machine Learning o aprendizaje automático es una derivada o extensión del concepto de inteligencia artificial, cuyo fin es la generación de modelos de aprendizaje “artificial” a partir de la conducta de uso de la información.

El término no es nuevo, puesto que ya en los años 50 es una línea de investigación más próxima a la ilusión o pensamiento futuristas que a las posibilidades de desarrollar tecnología que “genera aprendizaje”.

En estos momentos, la realidad ha superado con mucho a la ficción. Esto ha sido una realidad gracias al exponencial desarrollo de la tecnología, de las comunicaciones y de la capacidad de procesar de forma instantánea y en tiempo real miles de millones de datos.

Esto, unido a la necesidad de las empresas a adaptarse o morir en este nuevo entorno, global y de cambio en los modelos de negocio como consecuencia del avance de internet y la ominicanalidad de la información ha favorecido

La definición en sí misma de Machine Learning está orientada a buscar patrones o anomalías de grandes volúmenes de datos y sacando patrones de las interacciones para detectar tendencias o comportamientos.

El objetivo no es otro que poder tomar decisiones o hacer predicciones, con lo que se abre una línea de nivel práctico que son inimaginables. Esto no es el futuro, es el presente.

Conceptos fundamentales

Generalmente lo que denominamos Machine Learning se define en a partir de dos áreas principales:

  1. Aprendizaje supervisado.
  2. Aprendizaje no supervisado.

Es el proceso en el que se detectan los patrones de un conjunto de datos, es decir, es el corazón del Machine Learning. Una vez identificados los patrones, se pueden hacer predicciones con nuevos datos que se incorporen al sistema.

Aunque pueda parecer que el primero se refiere a la predicción con intervención humana y la segunda no, estos dos conceptos tienen más que ver con qué queremos hacer con los datos.

Uno de los usos más extendidos del aprendizaje supervisado consiste en hacer predicciones a futuro basadas en comportamientos o características que se han visto en los datos históricos ya almacenados sobre una estructura previamente definida.

Por otro lado, el aprendizaje no supervisado usa datos históricos que no están previamente definidos e etiquetados bajo una estructura definida. El aprendizaje no supervisado da un paso hacia la exploración de estos y encontrar alguna estructura o forma de organizarlos.

Aplicaciones prácticas

Mientras que la minería de datos descubre patrones anteriormente desconocidos, el Machine Learning se usa para reproducir patrones conocidos y hacer predicciones basadas en los patrones.

Las aplicaciones y el impacto son y han sido de gran importancia, y mucho más en la medida en que ha evolucionado la tecnología, la capacidad de almacenar grandes cantidad de datos y sobre la posibilidad de procesarlos.

La aplicación es específica en función de los objetivos que se persiguen tal y como hemos anteriormente, no están un proceso analítico y predictivo, sino que va mucho más allá. Es un proceso que habitualmente se diseña a medida según las necesidades específicas de la empresa u organización.

El aprendizaje automático prácticamente cuenta con tantas aplicaciones como imaginemos, pudiéndose adaptar a tantas situaciones como datos con los que contemos, a saber:

  • Análisis de comportamiento de consumo y productividad.
  • Para la identificación de clientes potenciales,
  • Identificación de empleados de alto potencial.
  • Desarrollo de itinerarios formativos adaptados a personas específicas.
  • Adaptación de servicios a las necesidades a perfiles específicos.
  • Detección de rostro y reconocimiento facial.
  • Reconocimiento de objetos y proveedores.
  • Mejorar los resultados y sugerencias en procesos de búsqueda.
  • Predicciones para operar en el mercado de valores.
  • Sistemas para evitar el fraude en transacciones o clientes de alto riesgo.
  • Análisis y predicciones temporales de datos económicos.
  • Identificación de acciones de spam, anti-virus o software malicioso.
  • Predicción y pronósticos de variables climáticas, tráfico, accidentes, errores de producción, etc.
  • Vehículos autónomos.
  • Robótica.

Y un largo e infinito etcétera de aplicaciones en todos los ámbitos de las actividades económicas, empresariales, educativas, sociales, médicas…

La mejora del aprendizaje basado en los modelos de inteligencia artificial

Los datos son clave para el aprendizaje personalizado y deben ser capaces de predecidir qué hacer para conseguir una sociedad más igualitaria y eficiente.

Aprendizaje de la máquina, es un subconjunto de la inteligencia artificial, y hace referencia al esfuerzo para programar ecosistemas tecnológicos para identificar patrones en los datos para informar a los algoritmos que pueden hacer predicciones basadas en datos o decisiones.

A medida que interactuamos y generamos mayor número de datos en el tiempo, alimentaremos con mayor información los modelos y algoritmos mejorando la precisión y la predicción; en pocas palabras el aprendizaje. Cuantos más datos, más “inteligentes sean los algoritmos”, es decir, más precisos son nuestros modelos de cálculo. El aprendizaje automático es el nuevo cuadro de distribución para la Educación Superior. El aprendizaje automático es la gran oportunidad de acometer una nueva forma de actuación más precisa, tanto en el ámbito de la medicina, el aprendizaje, la economía, etc…

El aprendizaje automático y otras grandes estrategias de datos están mejorando silenciosamente la educación formal e informal de muchas maneras, y algunas de ellas son las que podemos ver a continuación:

  • Organización automática y optimización del contenido de aprendizaje en procesos educativos o de instrucción.
  • Análisis del aprendizaje del estudiante, predicción del potencial y recomendación de los itinerarios con mayor probabilidad de éxito.
  • Sistemas de aprendizaje adaptativo.
  • Aprendizaje basado en juegos.
  • Análisis de aprendizaje para la generación de contenidos personalizados.
  • Identificación del fracaso en los proceso de aprendizaje reglado o no reglado para aumentar la tasa de éxito, retención y mejorar la motivación de los usuarios.
  • Mejora del aprendizaje, la retención y la aplicación.

Este enfoque cada vez más presente en la realidad, aunque no tanto como nos gustaría está marcando la diferencia en los procesos de mejora y evolución social en todos los ámbitos de aplicación. Este es nuestro gran reto, hacer llegar toda la tecnología y el conocimiento a la realidad del día a día como planteamiento estratégico que sin duda cambiará sociedad.

La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica
Aristóteles